El arte de preparar matcha.
Más allá de la bebida.
En la cultura japonesa preparar té – especialmente el té matcha- nunca ha sido solo una cuestión práctica: ha sido un arte, una pausa, una forma de conexión. Durante siglos, el ritual del té (chanoyu) no ha sido solo una forma de servir una bebida saluda-ble, sino una práctica de armonía, respeto y atención plena. Cada gesto tenía un propósito, y cada preparación era una invitación a la calma y la conexión interior.
Lo que hoy entendemos cómo preparar matcha, fue para los monjes budistas una forma de meditación activa, y para los samuráis, un entrenamiento de su carácter. Antes de entrar en batalla, preparaban su té con atención plena, como prueba de dominio, foco y equilibrio interior.
Porque quien puede mantener la calma en los detalles… puede afrontar cualquier cosa.
Una tradición que se adapta a tu rutina
Desde Kenshō Matcha te proponemos que este momento se convierta en tu ritual moderno: una forma de parar, reconectar y empezar el día con propósito. Porque todo cambio empieza con algo pequeño. Y ese algo puede ser una taza.
Paso a paso.
Añade tu matcha al cuenco (chawan)
Usa entre 1–2 g si prefieres un sabor más suave, o 3–4 g si buscas una textura más cremosa e intensa. Puedes tamizarlo para evitar grumos (opcional pero recomendable).
Paso a paso.
Vierte el agua caliente (sin hervir)
Añade unos 60–70 ml de agua entre 70 º y 80 ºC. Cuanto más caliente, más amargo será el sabor.
Paso a paso.
Bate con el chasen en forma de «M» o «W»
Hazlo de forma enérgica durante unos 15–20 segundos, hasta crear una espuma fina y uniforme en la superficie.
Antes de usar el chasen por primera vez:
Déjalo unos minutos en agua caliente para que las púas se abran completamente.
Paso a paso.
Disfrútalo a tu manera
Puedes tomarlo solo con agua caliente (la forma más tradicional), o combinarlo con leche, bebida vegetal o incluso zumos si prefieres un matcha latte más suave.
Tip extra para verano
Prepara tu matcha como siempre, viértelo sobre un vaso con hielo y añade bebida fría. Refrescante, natural y perfecto para los días largos de calor.
Una nueva rutina que regala
mucho más que salud.
Curiosidades acerca de esta ceremonia.
Cada estación del año utiliza un cuenco diferente, llegando incluso a cambiar la forma en la que se sientan durante su preparación.
La decoración floral también cambia según la época del año.
Los tazones suelen ser irregulares para transmitir la idea de la belleza de lo imperfecto.
En la ceremonia tradicional el té se bebe únicamente en tres sorbos, terminando con un último sorbo más fuerte que exprese gratitud y disfrute.
Nuestra visión.
Queremos que este momento no sea una pausa más, sino un ancla diaria que te ayude a enfrentarte a cada uno de los retos que se presentan día a día. Un punto de partida para crear hábitos reales, sostenibles, conscientes y con sentido.
Descubre el ritual. Hazlo parte de tu rutina.